Historia de la educación de las personas sordas

Durante la Antigüedad, el “sordomudo” era considerado idiota y demente; incapaz de recibir educación, pensaban que no podían leer, escribir ni entender. Se les prohibía comprar, vender, heredar y contraer matrimonio.
Los espartanos los arrojaban desde un monte, los atenienses los abandonaban o sacrificaban, los romanos los arrojaban al Tíber. 

Durante la Edad Media, podían darse dos situaciones:
La persona sorda podía vivir en una ciudad o en un pueblo grande donde se le ingresaba en manicomios como ayudantes de cocina y limpieza, no se les permitía casarse ni entrar en la Iglesia.
La persona sorda vivía en un pueblo pequeño y se comunicaba con los vecinos por signos. 

Siglo XVI, Renacimiento, comienza la educación de la persona sorda.
Girolano Cardano; empezó a educar a las personas sordas mediante un conjunto de símbolos y gestos.
Pedro Ponce de León; su método incorporaba la dactilología, la lectura y el habla. 

Siglo XVII, Juan Pablo Bonet; continúa con la obra de Pedro Ponce de León. Su objetivo era el oralismo, aunque incorporaba la comunicación manual y dactilología. 

Siglo XVIII, Abad de Lepée, funda en Paris la primera Escuela Pública para sordos. Inventó un sistema de signos para incorporara la gramática francesa a la comunicación manual. 

A finales del siglo XVIII, en España, la educación básica no era obligatoria. Los niños trabajaban como aprendices o ayudando a sus padres. Casi ningún oyente iba a la escuela mucha gente no sabia leer ni escribir. Ningún niño Sordo iba a la escuela porque la sociedad pensaba que los sordos no eran capaces de aprender nada, y que por lo tanto era imposible enseñarle nada. Por este motivo no existía en nuestro país ninguna escuela para los sordos. 

Principios del Siglo XX mediados del Siglo XIX, Congreso Internacional sobre la instrucción de los sordomudos (Milán 1880). En él se aprobaron las resoluciones que han estado vigentes hasta 1960 en Europa y 1980 en España.
Éstas fueron:
La superioridad del habla sobre los signos para incorporar a los sordomudos a la vida social y proporcionarles una mayor facilidad en el lenguaje.
La utilización simultánea de signos y habla tiene la desventaja de perjudicar el habla, la lectura labial y la precisión de ideas.
Por todo ello declara el método oral puro como el mejor. 

Siglo XX, a partir de 1960. Se empieza a recuperar la Lengua de Signos para la educación de la persona sorda por tres motivos:
Estudios de lengua de Signos Americana vieron el valor lingüístico y expresivo a cualquier nivel de abstracción.
Aprendizaje temprano de la Lengua de Signos favorece la comprensión y el desarrollo cognitivo.
El oralismo como único método de aprendizaje no estaba dando los resultados esperados. 

Finales Siglo XX y Siglo XXI.
A partir de este siglo aparece la combinación de sistemas de apoyo a la comunicación junto con aprendizaje.